“Ser nosotros mismos nos causa ser exilados por muchos otros. Sin embargo, cumplir con lo que otros quieren nos causa exilarnos de nosotros mismos”
Ya no me acuerdo cómo fue que llegué a ese libro, seguramente fue a través de una de las consultas ridículas que supe hacer durante unos cuantos días a nuestro Dios Google. Se lo comenté a la sicóloga, le dije que lo iba a leer, pero al final, lo bajé y era tan tan largo y tan tan denso, que no lo soporté, lo dejé en la página 4. Si, ya sé, están pensando que 4 páginas no sirve de muestra para saber que todo el libro va a ser un embole, pero créanme que en esta oportunidad aplica la frase “para muestra sobran 4 páginas” (la acabo de inventar basándome en “para muestra sobra un botón”, soy brillante). En otra de mis consultas encontré “FRASES DEL LIBRO MUJERES QUE CORREN CON LOS LOBOS”, lo loco fue que con solo escribir “frases” Google me sugirió el resto de la oración…acá tiene que haber tongo, no puede ser que siempre desemboque en el mismo lugar. Me dan mucho miedo los complots cibernéticos, por eso es que te respeto John Facebook, y ya que estoy, agradezco que hayas dejado de perseguirme, con lo del Daily Horoscope me traías loca.
Pero volviendo a lo importante (puede ser que sea mucho sí usar la palabra “importante”): la frase que rescaté de entre un montón de basura. No pude evitar sentirme tremendamente identificada. Hace unos días sufrí un desequilibrio emocional (sáquenle el IVA, el COFIS y el IRAE) cuando iba viajando en un bondi, pensando quién sabe en qué, conversando quién sabe con cuál de mis tantos alteregos, cuando uno de ellos me dijo “te pasaste toda la vida siendo lo que los demás querían que fueras…te perdiste 21 años de tu vida sin animarte a ser vos” (si, miento mi vida hasta por escrito ¿y?, no les parece que tengo problemas mucho más complicados que atender antes que el de no poder aceptar que ya no tengo 21 años?).
Ese viaje en bondi estuvo cruel, tenía ganas de llorar, de gritar, de bajarme y escupir un árbol (porque cuando quiero puedo ser así de jodida). En ese momento no tenía ganas de decir “por lo menos no te diste cuenta a los 50”, porque me da mucho miedo pensar en cuando tenga 50 años, no sé si voy a ser flaca, gorda, si voy a tener el pelo corto, el pelo largo, no sé, es todo muy incierto. En aquel momento solo pensaba en el tiempo para atrás que se me fue. Siempre adapté mis gustos a los de los demás, siempre traté de ir con la corriente, no lo hagan, porque si lo hacen la vida los va a pechar de frente cuando vayan conversando con sus voces en un 104. Igual, en realidad, tal vez exageré un poco, a algunos sí me les animé y les mostré lo que de verdad soy…sí, hoy estoy soltera. Pero bueno, no importa, no pasa nada, mi terapeuta dice que si bien el problema soy yo por elegirlos todos iguales, el problema también son ellos por estar todos bastante enfermos. Así que nada, estoy contenta, porque me doy cuenta de que es verdad, PROBLEMAS TENEMOS TODOS, y todos los tipos que me crucé y me gustaron cantaban CARTON LLENO en la lotería de patologías sicológicas.
Por suerte estoy dejando bastante de lado el tema del sobre-análisis continuo de mi vida y de los demás ¿no les parece?...(bueno sí, hay temitas con los que todavía estoy un poco en etapa de negación)
Estaba pensando, si llego a publicar esto no estoy segura si va a ser tocar fondo, o dar como un pasito más en esto de la evolución como mujer en la que me adentré hace cuestión de unos meses. Porque claro, tal vez no les había contado todavía: gente, estoy madurando. Sí sí, todos sabemos que me hacía mucha falta, y acá estoy. La terapeuta me lo dijo un día, por un momento me sentí orgullosa de mí, y digo “por un momento” porque lo arruinó todo diciéndome algo así como “claro que estás madurando, ahora te provees el alimento”…LA PUTA MADRE! Lo único que le conté fue que un día me la jugué y me hice una pizza…de verdad? De verdad me estás cobrando $600 por mes para decirme que maduré porque te cuento que me hice una pizza? Es increíble, increíble.
Así que, la frase podrá ser sicología barata, pero está bueno saber que no fui la única boluda que se sentió identificada =D. Anímense, publiquen frases cursis, porque para mí, siempre que no lo hagan para tirarle supuestas patadas subliminales a sus parejas, vale.